Cuándo somos niñas, estamos todo el tiempo en relación con otros mundos: a través de los juegos, de los disfraces, de crear historias.La infancia y ese contacto permanente con otras dimensiones, la imaginación y la complicidad.
Esta obra habla de ese tiempo, cuando nos disfrazábamos y esntonces éramos otras, en otro tiempo, en otro lugar. Así, con apenas un vestido, un manto, unos tacones, entrábamos al misterio.